Humanos y personas

El perdón no debería ser una escena en la que una persona le resarce del daño causado a otra, sino la de otra en la que ambos reconocen sus imperfecciones

Hacía mucho que no pedía disculpas, y más que no utilizo tipex. Peligrosos antecedentes que le hacen a uno creer que es un ser casi perfecto. No me gusta la palabra perdón, por los matices religiosos que esta palabra tiene (parece más que uno pide perdón por motivos religiosos y externos que por convicción personal).

Ayer intentaron reconciliarse conmigo varias veces pero estaba dolido y poco receptivo por el dolor emocional. Decidí ante los malos entendidos de los malditos emails no coger el teléfono para no complicar más la situación, y esperar a que mis aguas interiores se calmasen. En estas circunstancias es más el corazón y no la cabeza la que manda.

Hoy he cogido yo el teléfono he llamado a esa persona, y hemos normalizado una relación (da lo mismo el tipo de relación). Me he sentido liberado y sorprendido de que la otra persona se mostrase receptiva y celebrase mi llamada.

Así que después de explicar calmadamente el cúmulo de causas que me llevaron a cuestionar de una manera precipitada, y por tanto injusta la profesionalidad de una empleada, y de exponerme ella los motivos que le llevaron a actuar de aquella manera, nos hemos reconciliado y llegado a sentir más humanos y más personas, lo cual me lleva a pensar que el perdón no debería ser una escena en la que una persona le resarce del daño causado a otra, sino la de otra en la que ambos reconocen sus imperfecciones.

Hoy he elegido un tema musical interpretado en directo, Te pienso sin querer, interpretado por Franco de Vita y Gloria Trevi, en el cual se puede ver como un hombre y una mujer se disculpan, y reconocen como suyos sus propios errores, se supone que después de haber meditado, que es cuando creo que hay que hablar las cosas. Porque si uno no analiza con una cierta distancia estas situaciones y se limita a perdonar sin reconocer sus fallos, está abocado a repetir el mismo error.

José Luis Meléndez. Madrid,14 de diciembre del 2018
Fuente de la imagen: wikimedia.commons.org

Anuncios

Versos arrimados

La edad de un libro son las veces que ha estado vivo y ha sido leído por el mismo o distintos lectores

Una de las preguntas más difíciles a las cuales puede enfrentarse un escritor en la presentación de su libro es si la de un libro nace o se hace. Intentaré antes de verme intimidado y desarmado públicamente enfrentarme a dicha cuestión. Un libro nace o es engendrado por el autor. Pero para que esta obra vea la luz necesita de un útero materno en el cual pueda desarrollarse hasta alcanzar el cuerpo de un libro. Me refiero obviamente a una editorial.

Desde el punto de vista semántico, etimológico y físico un libro nace cuando sale de la editorial, es decir, de la imprenta. Pero desde el punto de vista espiritual un libro renace cada vez que es leído. Un libro olvidado en un estante es un libro dormido que espera que un lector lo reavive y despierte. Cada libro tiene su edad. La edad de un libro no es el tiempo que lleva fuera de la editorial o expuesto en la estantería, sino las veces que ha estado vivo y ha sido leído por el mismo o distintos lectores. La relación de un libro con el lector es recíproca, el autor despierta al libro cuando lo toma entre sus manos y lo lee, y el libro despierta por medio del conocimiento que alberga la atención del lector.

Hay hijos que nacen de una manera espontánea y otros que lo hacen de una forma planificada como consecuencia de una previa reflexión. No es este último el caso del libro del cual se trata, según palabras de su autor. A la hora de publicar un libro el autor o futuro padre dispone como en la vida en pareja de varias vías. Lo puede hacer soltero llegando a un acuerdo puntual con una editorial o bien casándose con ella. Cada una de ellas tiene  sus ventajas y sus inconvenientes. Conviene por lo tanto que el autor tenga claros sus objetivos y preferencias antes de verse seducido por cualquier novia interesada en la criatura.

Existe la idea equivocada y a la vez generalizada de que la mejor forma de llegar al lector es a través de la edición tradicional. La mayoría de autores que se decantan por ella priman la cantidad de lectores a la cual va dirigida, así como el nulo desembolso que ofrece esta modalidad. A cambio el dueño de la obra cede sus derechos durante un tiempo a la editorial. Una cesión no exenta de riesgos ya que las expectativas pueden verse no cumplidas, con la consiguiente frustración y desmotivación que esto conlleva. Se negocian las condiciones con el autor (que en la mayoría de los casos no son los que él quiere), y el autor se convierte en un padre con accesos restringidos a la hora de tomar decisiones cruciales sobre la naturaleza y el destino de su criatura.

Por tanto una de las preguntas clave que debe realizarse el autor es si desea llegar al mayor número de lectores y desentenderse del embarazo, o por el contrario prefiere que su criatura conserve la misma genética que él, ya que en la mayoría de editoriales el autor delega por imperativo los aspectos fundamentales de la obra a la editorial, y termina por convertirse en un producto transgénico. Si es éste el caso entonces ha de ponerse la bata verde, meterse en el quirófano con el equipo médico y coordinarse con él para dirigir las cuestiones esenciales del parto, teniendo en cuenta y en todo momento la opinión profesional de los especialistas.

Hoy el autor de la obra sale del quirófano en compañía del equipo médico para informar a los lectores del embarazo y del parto del presente libro. Han sido según el autor unos meses intensos, en los cuales se han considerado todas las opciones de edición. Meses en los cuales se han simultaneado labores comerciales, de edición en el blog, y de creación y finalización de la obra, como puede comprobarse por la fecha de los últimos poemas.

Ante la poca consistencia de las ofertas recibidas por parte de algunas editoriales, y teniendo en cuenta sus infructuosos precedentes discográficos, el autor, consciente de que se trataba de su primer material sensible digno de ser publicado, pensando en la calidad del proceso editorial, y considerando en todo momento la futura acogida de sus lectores,  ha optado por hacerse cargo de la producción y dirección de la obra, como así consta en la hoja de créditos del mencionado libro, con objeto de asegurar la llegada de la obra a todos los lectores. El resultado ha sido un  libro integral en cual el autor ha participado en todo el proceso editorial a excepción de la maquetación, como es el diseño de la portada, el tipo de fuentes, la corrección de las mismas,  las imágenes elegidas, sinopsis y biografía incluidas.

Versos arrimados se inicia con una sección de agradecimientos, y un prólogo del periodista Luis Eduardo Siles ex colaborador del diario El País y la Cadena Ser. En la actualidad lleva la sección de cultura de la revista El Siglo de Europa, sección en la cual entrevista a primeras figuras pertenecientes al mundo de la cultura. A continuación el autor introduce la obra y hace un recorrido sobre su trayectoria, y aporta reflexiones sobre la escritura y explica el porqué del título que da nombre a la obra.

La obra propiamente dicha se inicia con los poemas de su adolescencia (nº 1 a 13) en donde desde el primer momento el poeta evidencia su necesidad de pensamiento, y los primeros poemas de desamor propios de la edad. Le siguen dos poemas de su juventud (nº 14 y 15), que dan paso a los últimos poemas de la madurez (nº 16 a 52). En esta fase de madurez es donde la poesía de Meléndez recobra su esplendor y se abre como una flor dando paso a otras vertientes de índole social, existencial, amoroso, filantrópico, filosófico y espiritual, a juzgar por los poemas que se intercambia con su musa, Amanda.

Acaba el libro con una entrevista al autor, así como con imágenes de infancia, de su musa, y de su mascota. Da fin a la obra el periodista y escritor Ignacio Ramos, profesor que en su día le aportó a José Luis Meléndez los conocimientos y la confianza a la hora de emprender sus primeros vuelos literarios. Con la publicación de estos poemas la pluma del autor se  vuelve al fin inmortal dejándonos su impronta. Y el autor, después de tantos años de silencio, se muestra satisfecho después de haberle ganado una de sus batallas al tiempo.

José Luis Meléndez. Madrid, 12 de diciembre del 2018

¡Suerte amiga!

🐍😰😌 Hoy mientras venía como de costumbre andando a la biblioteca, me he encontrado delante de mí a una lombriz en apuros. Estaba totalmente rebozada de arena blanca y seca, y la estaba dando de pleno el sol. Al cogerla he comprobado que aún tenía vida.
 
Como no había ninguna fuente a mano, se me ha ocurrido restregarla con el rocío de la hierba, con objeto de quitarle la arena. Al hacerlo ha empezado a moverse más rápido, como alegrándose de ello. A continuación la he escondido a la sombra debajo de un matorral de hierba, con objeto que pase desapercibida y pueda volver bajo tierra cuando se recupere.
 
No es la primera vez que le hecho una mano a esta especie. Cuando hay mucha humedad en la tierra o llueve tienen por costumbre salir. Pero las pobres no tienen posibilidad de pensar en su regreso.
 
Lástima de cámara de fotos.
 
¡Suerte amiga! 😉
José Luis Meléndez. Madrid, 4 de noviembre del 2018
Fuente de la imagen: wikimedia.commons.org

 

Primicia cultural

Es la primera vez que una mascota y musa, acude en compañia del autor a un acto cultural

🐾🐕💔 Este fin de semana, la musa canina Kutxi Meléndez, ha participado por primera vez en la presentación de su libro, Versos arrimados.

Musa y autor han pasado a casa de su vecina, viuda del Director de cine José Antonio Nieves Conde, a ofrecer a la familia el libro en el cual han participado.

De esta forma Valentino, mascota de la familia, también podrá oler los versos que la mascota ha inspirado al autor. Ambos están a la espera de sus impresiones y de sus primeras reacciones.

La noticia ha causado un gran impacto en el vecindario, ya que es la primera vez que una mascota y musa, acude en compañía de su autor a un acto cultural. 😉

José Luis Meléndez. Madrid, 3 de noviembre del 2018

Indefensión

La única defensa de la que disponen los ciudadanos para efectuar su voto libre, es considerar el voto de aquellos partidos que invadan sin su consentimiento, su intimidad personal

Hasta ahora los distintos partidos políticos tenían acceso a determinados datos personales de los ciudadanos a través del censo electoral, como son el DNI, o la dirección de su domicilio. Pues bien, desde la semana pasada las distintas fuerzas, pueden acceder a nuestras redes sociales, a nuestros números de móvil, y a nuestros correos electrónicos, sin el previo consentimiento de los ciudadanos, ya que el día 21 de noviembre El Senado ha aprobado, después de ser ratificado por el Congreso, la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales (Sic).

A través de estas medidas los partidos políticos podrán utilizar dichos datos para crear ficheros con el perfil ideológico de los ciudadanos, con objeto de llevar a cabo una campaña electoral más individualizada y efectiva. Algo que prohibía hasta fecha de hoy el Reglamento General de Protección de Datos, que en su artículo 7, expone que quedan “prohibidos los ficheros creados con la finalidad exclusiva de almacenar datos de carácter personal que revelen la ideología, afiliación sindical, religión…”

La aprobación de dichas leyes por sus señorías ponen de relieve la capacidad de llegar a acuerdos que tienen, cuando se trata de llegar a medidas que benefician a todos los partidos,  que perjudican al ciudadano, y que entran  en contradicción con la mismísima Carta Magna: “La ley limitará el uso de la informática para garantizar la intimidad personal y familiar”.

Resulta cuanto menos extraño la falta de crítica, sobre todo  por parte de aquellas fuerzas que critican los golpes de estado y los regímenes bolivarianos, y que no solo no reprueban, sino que avalan con sus medidas, la indefensión de la intimidad de sus ciudadanos en su propio país, más propia de estados totalitarios, al menos una alusión a tan grave asunto.

Queda asimismo por ver si las distintas fuerzas utilizarán dichos datos para los mencionados fines,  o se extralimitarán y se reservarán el derecho de utilizarlos para otras gestiones, ya que los partidos pueden ceder la utilización de estos datos terceros, a empresas comerciales con objeto de elaborar dichos perfiles, y con el riesgo añadido de ser hackeados. Y si no provocará el efecto contrario y acabará por desincentivar el voto y la participación democrática de los españoles.

Ante esta indefensión, la única defensa de la que disponen los ciudadanos para efectuar su voto libre, es considerar el voto de aquellos partidos que invadan sin su consentimiento su intimidad personal. Las filtraciones del señor Mark Zuckerberg y del señor Trump para influir en las elecciones son para sentarlas en el banquillo; las demás no. ¡Vergüenza!

José Luis Meléndez. Madrid, 26 de noviembre del 2018
Fuente de la imagen: wikimedia.commons.org

El libro

“Me obligaban a escribir con la derecha, pero cerraba el puño como gesto de rebeldía”

Estimados lectores:

Ya se encuentra a su disposición la primera obra de José Luis Meléndez, Versos arrimados. “Me obligaban a escribir con la derecha, pero cerraba el puño como gesto de rebeldía”, dice el autor en el libro. 😂

La obra puede adquirirse en Amazon,  a través de este enlace. 📘🤓💔.

Gracias por su interés y espero que si se deciden, les guste.

Un abrazo

José Luis Meléndez

Sinopsis

La obra es un compendio de poemas de temática variada abordada desde un punto de vista emocional. El amor, la vida, y la muerte, son temas predominantes en la obra. Sin embargo en Versos arrimados se pueden encontrar también poemas dirigidos a personajes públicos, como Antonio Fraguas (Forges), padrino del blog La pluma en ristre, perteneciente al autor,  o a instituciones como la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Municipal de Madrid, con la cual el autor colabora puntualmente de una forma desinteresada.

En otros la musa y el autor se intercambian poemas como muestras de amor hacia la escritura, única relación que los une.  José Luis Meléndez dedica  poemas a su mascota, e incluye los primeros versos de la adolescencia. La angustia existencial del tiempo queda reflejada en poemas como El tiempo o en su epitafio La hora,  estrofas con la cuales el autor intenta calmar su estado interior y de paso dejar su impronta. Se trata por tanto de una antología, en la cual se puede constatar la evolución de su poesía desde sus orígenes, hasta la fecha actual.

A través de su lectura el poeta pretende despertar la emotividad del lector por medio de la  poesía, con temas que emanan de una forma directa del corazón. Según palabras del autor, el objetivo del presente libro es que el lector se sienta identificado con los sentimientos que han inspirado la creación de dichos poemas. Que logre abandonarse a los sentimientos de la misma forma que él lo hace cuando escribe, sin renunciar a la reflexión como forma de autoconocimiento.

Muchas gracias por su apoyo y su confianza

José Luis Meléndez.

José Luis Meléndez. Madrid, 23 de noviembre del 2018

Buenos políticos

Si existieran buenos políticos, no existirían los ejércitos ni las guerras

Disparar en nombre de la paz. ¡Qué contradicción! Qué manera de ensuciar, de manipular, y de encubrir una palabra tan repleta de significado. Hay que detener las guerras con las palabras, con la diplomacia. La fuerza militar es el fracaso de la política. Si existieran buenos políticos, no existirían los ejércitos ni las guerras. Costa Rica es un país ejemplar porque es una nación que carece de Fuerzas armadas.

No se puede exigir a los ciudadanos que paguen con sus vidas lo que sus representantes no han sabido defender con sus palabras. Vivimos un alto riesgo como ciudadanos. Algo tan real como enormemente injusto.

PD: reflexión inspirada por el tema musical “Por bandera” de Alejandro Sanz

José Luis Meléndez. Madrid, 22 de noviembre del 2018
Fuente de la imagen: wikimedia.commons.org